Dentro del ciclo productivo del cobre, el agua es un recurso estratégico para el desarrollo del procesamiento de minerales. Sin embargo, en el norte de Chile las proyecciones de disponibilidad de agua para el futuro diagnostican un déficit para las expansiones y nuevos proyectos mineros. De esta manera, el agua de mar es considerado como un recurso estratégico para el desarrollo sostenible de la minería. Uno de los problemas asociado al uso agua de mar es la baja eficiencia metalúrgica en la concentración de minerales sulfurado de cobre y molibdeno a través de la tecnología de flotación. Especialmente, afecta la recuperación de molibdeno debido a los iones de calcio y magnesio presentes en el agua de mar como lo indica la literatura. Con el objetivo de evitar este problema y otros asociados al agua de mar, varias plantas de osmosis inversa (OI) se han instalado sobre la costa de Antofagasta para abastecer con agua de mejor calidad. Sin embargo, una de las desventajas de la OI es el alto consumo energético, el cual es generado por termoeléctricas que utilizan carbón como fuente de combustible. Esto conduce a las altas emisiones de dióxido de carbono (CO2(g)) hacia la atmosfera. En este contexto, la estudiante de doctorado Constanza Cruz de la Universidad de Antofagasta presento en el congreso internacional Water in Mining 2016 “un nuevo uso del dióxido de carbono en el tratamiento de agua de mar para la flotación de minerales sulfurados de cobre y molibdeno”.

Constanza Cruz expuso su investigación en Water in Mining 2016

Constanza Cruz expuso su investigación en Water in Mining 2016

 

El objetivo de la investigación es remover los iones de calcio y magnesio del agua de mar, para generar una tecnología de desalinización parcial con el fin de mejorar la recuperación de molibdeno. Los resultados de la investigación indican que el CO2(g) promueve la precipitación de los iones de interés, como también podría valorizar el residuo de CO2(g) que genera efectos negativos en la atmosfera. Además, podría proveer la calidad de agua que demanda el proceso de flotación, ya que el agua de mar desalinizada por tecnología de OI es exagerada desde un punto de vista exclusivo para la flotación de minerales.